lunes, 16 de febrero de 2015

El consumo de pocas calorías puede ocasionar fatiga




    Se recomienda disminuir el consumo de grasas de origen animal
GUADALAJARA, MÉXICO (08/FEB/2015).- La nutrióloga de la Secretaría de Salud Jalisco, Sigrid Pimentel Martín, dijo que la fatiga es una señal del cuerpo de que los niveles de energía se agotan y una mala nutrición o el consumo de muy pocas calorías consumidas pueden propiciarla.
La especialista comentó que actualmente es un mal común sentirse con falta de energía y motivación en la vida diaria (fatiga) y se debe a múltiples razones; sin embargo, una de las más importantes es la mala alimentación.

Para evitar la fatiga, agregó, se recomienda disminuir el consumo de grasas de origen animal y optar por el consumo de carbohidratos complejos como el arroz, maíz, trigo, papas o pan.

También se aconseja no saltarse ningún tiempo de comida, de manera principal el desayuno.

Asimismo, sugirió consumir más vitaminas del complejo B, las cuales están presentes en verduras de color verde, cereales integrales, hígado, yema de huevo, legumbres y leche.

La nutrióloga Sigrid Pimentel también invitó a asegurarse de consumir suficiente hierro presente en legumbres secas, yema de huevo, hígado, carne roja y magra (res), salmón, atún y granos enteros.

Además, los alimentos deben tener la cantidad adecuada de fibra y optar por cereales integrales. 

Haga que su comida sea más sana

La forma como se preparan y consumen los alimentos influye en su valor nutricional.

 
De acuerdo a la preparación que haga de los alimentos estos pueden ser más saludables.
Foto: Shutterstock
De acuerdo a la preparación que haga de los alimentos estos pueden ser más saludables.
“Ciertos cambios en el estilo de vida pueden ayudarle a mantener un sistema inmune saludable y a protegerlo contra todos los principales males del mundo moderno, como la obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas y cáncer. También hay cada vez más pruebas de que estos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a curar estas condiciones”. Esto lo dice Rodney Bilton, profesor de bioquímica de la Universidad John Moores de Liverpool y autor de Know what you eat (Sepa lo que come).

El libro es el resultado de 15 años de investigación, que le permitieron descubrir secretos sorprendentes sobre lo que se debe comer para no tener kilos demás y estar más saludables.
Aprenda a seleccionar la variedad y la forma de consumir lo que más le convienen a su salud. A continuación, algunos ejemplos fáciles para aplicar en su dieta.
Papas cortadas, no machacadas
Según el bioquímico, la forma como se cocinan los alimentos podría alterar la cantidad de azúcar que se libera a la sangre. Este principio se aplica especialmente a las papas que, dice, aumentan su cantidad de azúcar cuando son hervidas y molidas. Por esta razón, Bilton aconseja que las papas deben ser consumidas cocidas y cortadas (ojalá no fritas), y que la forma menos conveniente al organismo es en puré.
Al parecer, lo mismo ocurre con otros alimentos, como por ejemplo las manzanas. Asegura que es mejor comerlas enteras que macerarlas.
Plátanos verdes
Al igual que los granos enteros, los vegetales y la fibra, los plátanos verdes son ricos en almidón resistente, es decir que no se digiere en el cuerpo.
“El almidón resistente es un carbohidrato, cuya composición química no hace que los niveles de azúcar en la sangre se eleven. Así que no es un riesgo para la diabetes y tampoco provoca antojos de azúcar después de comerlo”, dice Bilton.
Algo de grasa hace falta
Bilton asegura que cuando la persona se somete a regímenes bajísimos en grasas, pensando que es lo mejor para su salud, pasa todo lo contrario. Para estar satisfecha, la gente come más carbohidratos, sobre todo los refinados como el arroz, la pasta y el pan.
“La grasa es mejor para hacernos sentir satisfechos y por más tiempo”. Añade que la grasa en los alimentos ayuda a liberar hormonas que promueven el metabolismo de las mismas, incluso, varias horas después de comer.
Aceite de oliva para ensaladas
El aceite de oliva es la principal fuente de grasas de la famosa dieta mediterránea y un ejemplo de comida saludable. La mejor forma de sacarle provecho a este alimento es en ensaladas. Según el bioquímico, cuando los aceites son calentados en exceso transforman sus propiedades y, entre otros, se liberan peróxidos que se cree aumentan el riesgo de padecer cáncer o enfermedades cardíacas al ser consumidos. “El aceite de oliva, particularmente el extravirgen, se utiliza mejor como aliño para ensaladas y no en la cocina”, reitera el experto.
Cuidado con los jugos de frutas
El problema de estas bebidas son sus altos niveles de fructosa (un azúcar similar a la glucosa). Cuando esta es consumida en cantidades, engaña al mecanismo que tiene el cuerpo para controlar la cantidad de azúcar en la sangre.
“Como resultado, sustancias grasas pueden acumularse en el hígado, haciendo que este crezca y sea ineficiente, lo que finalmente conduce a obesidad y diabetes tipo 2”, sostiene el bioquímico.